La Voz de Galicia
Los ministros de Pesca de la Unión Europea aprobaron ayer un acuerdo de partenariado económico con varios países del Pacífico (Papúa Nueva Guinea y Fiyi), que en la práctica facilitará el acceso de sus productos pesqueros a la Unión Europea.
El Consejo de Agricultura y Pesca ratificó dicho compromiso, que libera a estos países del cumplimiento de las reglas de origen en el caso de un grupo de productos agroalimentarios, entre los que figuran las conservas elaboradas con atún.
Desde la patronal española Interatún -que agrupa a diversas asociaciones empresariales de la flota y las industrias conserveras que tienen en el atún su principal materia prima- se advirtió en los últimos días que el acuerdo convertirá ambos países en un coladero para la importación de conservas de atún de países asiáticos. Preferentemente aquellos como Tailandia, Filipinas o China, principales competidores de las firmas españolas, que aprovecharán la derogación de los aranceles.
Prudencia
La ministra española de Medio Rural y Marino, Elena Espinosa, aseguró que la delegación española, a pesar de no votar en contra del acuerdo, presentó una declaración en la que reclama «prudencia» a la hora de aplicarlo, alertada por el perjuicio económico que podría suponer para el desarrollo de las industrias europeas.